miércoles, 10 de diciembre de 2008

Uno es todos y todos somos uno


“Con la entrada en la mano” era la música funcional que se escuchaba al ingresar al Luna. Una vez adentro, los piojosos se apostaban en diferentes lugares, tanto como para tener un buen lugar como para encontrarse con otros piojosos.


Pero mientras el público del campo arengaba la previa con el repertorio de siempre, algunos otros cumplían otro ritual dentro del ritual: el de comprar remeras. Ahí estaban Javier y Verónica. Venidos de Escobar, ella se prepara para su primer ritual y él los sigue desde hace 8 años. Él calcula tener unas 15 remeras de Los Piojos y ella, unas diez.


También Mariana y Luciano, de Flores y Caballito. Ella también quiso tener una remera como recuerdo de su primer ritual, mientras que él guarda unas seis en su placard. Haciendo el aguante en el medio del campo, estaba Paola, que con 21 años sigue a Los Piojos desde el año 2000. Vino con amigos desde City Bell, en una combi contratada especialmente para la ocasión. Este sería su primer ritual este año y la fecha ameritaba la compra de una remera, que se suma a las diez que ya tiene.


En otro de los locales de merchandising,estaban deliberando cuál llevarse Carla, Priscilla y Cristina. Entre las tres suman seis remeras que esa noche incrementarían su número. Mientras tanto, Liliana -“poneme La Morocha así sé que soy yo”-, y su marido Carlos doblaban una remera piojosa para guardarla en la mochila. Cuentan que entre los dos tienen unas 20 y que esta es la vez 14 que los van a ver. Se van rápido, a reunirse con el resto de la gente con la que vinieron, contentos por la compra.


Cuando dieron las 22 se apagaron las luces y se encendieron los gritos. Dos pantallas rectangulares se adueñaron de la luz, proyectando imágenes de agua, tierra, fuego y aire, mientras los celulares procuraban registrar todo lo que sucedía antes de que Los Piojos salieran por octava vez en el año al escenario del Luna Park.


Las banderas de Mercedes, Glew, Berazategui y Hurlingham danzaban en el campo, mientras la banda arrancaba el show con “María y José”, con Micky -vestido con una campera roja y un colorido gorro andino- paseando por todo el escenario. Siguió “Te diría”, con su pogo habitual de después del “por eso te estoy amando “Ay ay ay” fue la siguiente canción. Una foto de un tren se mostraba en las pantallas. Sonaron dos improvisaciones, una de percusión, en los dedos del Changuito Farías Gómez y otra en las cuerdas de Tavo Kupinski. Hacia el final, Ciro expresó un “Muchas gracias!”. Con “Angelito”, la imagen proyectada se trató de un edificio. Ciro jugó a caer, al borde del atardecer, parado arriba de la pantalla. Le siguió “Labios de seda”.


Una sola luz en todo el estadio, apoyada sobre la remera verde y la guitarra negra que llevaba el Changuito, para darle paso a “Unbekannt”. Seguido, “Desde lejos no se ve” tuvo una intro misteriosa, con maracas sutiles. Ahí Ciro agarró el celular de una chica del público y sacó fotos del Luna. “Mirá si todos los miércoles fueran así… Podríamos tocar todos los miércoles”, dijo el cantante, antes de dejarle el lugar a Micky, para que le diera voz a “Fijate” –con proyecciones de burbujas rojas en las pantallas y muchas chicas subidas en hombros corteses- y “Un buen día”.


Mientras tanto, un chico en hombros de otro, paseó por el medio del campo con un rollo de papel higiénico, dejando una estela de papel. Para “Fantasma”, Ciro desplegó toda su faceta actoral, en vivo y en un video que se proyectaba en las pantallas, del cantante maquillado y producido como un viejo brujo. Lo que siguió fue “Merecido. Un video con imágenes de la gira “Civilización”, comenzando por registros del show en el camión, el 7 de agosto del año pasado (7/8/7), pasando por fotos del estudio de grabación, y de los shows de la gira, fue lo que se vio en las pantallas cuando sonó “Hoy es hoy”.


Con una danza mezcla de árabe y hip-hop, las caderas de Emine fueron las que tomaron todas las miradas cuando sonó “Guadalupe”. Parada arriba de las pantallas, vestida sugerente, bailó una original coreografía durante toda la canción. “Señores, les voy a presentar a Chucky Churrasco”, dijo Ciro, para presentar a Chucky De Ipola. “Me dijeron que está presentando nuevo disco”, preguntó el cantante. El tecladista respondió que sí y el cantante le devolvió la pelota con un “A ver, ¿quiere tocar algo?”. Entonces sonó “Supersticiosa”, un cover de la canción de Stevie Wonder, “Superstition”, incluido en el segundo trabajo de De Ipola –“Concreto Disco”-, que cuenta con Ciro como invitado. Con la introducción en la voz del tecladista, sonó “Ruleta”. Antes de los bises sonó “Pacífico”. Al retorno de la banda al escenario, subió Ariel, de Berazategui. “Es muy difícil ver el sueño realizado, pero mucho más difícil es verlo superado”, dijo el piojoso. “El show depende de vos”, le dijo el cantante, para “tranquilizarlo”. Y agregó: “Nuestra carrera depende de vos. Tranquilo, son 20 años nomás”. Y con la luz encima del pibe, sonó “Bicho de ciudad.


“Muchas gracias por este miércoles, Luna Park”, dijo el cantante, para seguir con “No parés”, donde la guitarra de Tavo tuvo un rol estelar. Una muñeca inflable llegó en andas, llevada por un piojoso al escenario –el mismo que alguna vez se disfrazó de Obelisco Piojoso-, para “El Balneario de los doctores crotos”. Este fue el tema más largo de la noche y el que contó con más escenas en toda la lista de temas. A saber: danza murguera de Toto, Martín, Zeki y Rodri; de la guitarra de Tavo, algunos acordes de “Within you without you", de Los Beatles, tal como sonó en el show de Hamburgo; un solo del Changuito en la percusión; un pedacito de “Sex Machine", de James Brown en la voz de Ciro; un solo del teclado del Chucky; un aplauso grande, a pedido de Ciro, para el nuevo piojo –que estaba viviendo su primer Luna Park- Juanchi Bisio; otro pedacito que se coló, esta vez de “Oye cómo va”, de Santana; una impro –dedicada a su hija Renata-de Roger y su batería; otro mordisco de “Another one bites the dust”, de Queen; y antes del final del tema, otra vez los acordes de “Within you without you". Alucinante. Antes del final llegó "Muévelo", con dos bailarines piojosos que subieron al escenario: Florencia de Flores y Leo de Ituzaingó.


Luego de hablarle a una señorita piojosa que orgullosa llevaba un corpiño rojo con un piojo, Ciro propuso hacer la prueba del silencio. Se trataba de pasar 10 segundos en absoluto silencio “porque gritar es muy fácil, pero el silencio…”. Al no lograr superarla, se dio paso para el último tema, “Buenos días Palomar”. Una hilera de banderas -mientras sonaba "Finale"- cruzaba el campo para marcar el punto final en la primera de las cuatro noches que Los Piojos eligieron para cerrar el 2008 en el Luna Park.


Foto: Sebastián Klein

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