miércoles, 16 de septiembre de 2009

Presentación de la campaña por un Monumento a la Mujer Originaria



Este mediodía tuvo lugar el lanzamiento de la Campaña para la Construcción del Monumento a la Mujer Originaria. La presentación estuvo a cargo del historiador y profesor Osvaldo Bayer y el artista plástico Andrés Zerneri, quien realizará la escultura.

Zerneri fue el primero en tomar la palabra, al expresar que “un monumento a los pueblos originarios tiene que entenderse con lo que tiene que ver con el futuro. No estamos haciendo antropología. Estamos haciendo uso de las herramientas de la historia, con la posibilidad que nos acercan historiadores como Osvaldo Bayer. Tener esa historia para reparar nuestra memoria, es en función de lo que viene, porque los pueblos originarios son también parte del futuro y también son el país que queremos ser y lograr”.

Se espera que la escultura, que tendrá 10 metros de altura, sea emplazada en donde hoy se encuentra el monumento al General Roca, en la Diagonal Sur. Y esto sería en el marco de las actividades previstas para la celebración del Bicentenario de nuestro país: “Una escultura que va a ser la obra escultórica más grande, nos la vamos a regalar como pueblo en nuestro cumpleaños número 200. Y con esta costumbre que tenemos de festejar los números que terminan en cero vamos a tener una buena excusa para ordenarnos en una actividad que tiene un nuevo proyecto, en el sentido de proyectarnos, como país y como pueblo”, afirmó Zerneri.

Este proyecto, que es un trabajo independiente, para Zerneri es también “solidario, que construye y apunta a que nos sintamos parte, no solo de un homenaje a los pueblos originarios, sino a uno a nosotros mismos. Porque habla de nuestra voluntad y nuestra identidad. Originarios y no originarios, somos parte de un mismo pueblo. Pero así vamos a poder darle una mano muy grande a todos los pueblos originarios que hace más de 500 años están resistiendo, en distintos tipos de conflictos y territorios, en lo que tiene que ver con la problemática ambiental, la pobreza, la indignidad, la lengua y la cultura”.

Finalmente, y antes de cederle la palabra al historiador Osvaldo Bayer, Zerneri señaló “cada persona que está al tanto de este proyecto debe sentirse capaz de poder multiplicarlo, transmitirlo y que eso se traduzca en llaves y pequeños objetos de bronce o en el acopio en distintos lugares, para poder construir todos juntos y sentirnos parte de una obra que quizá sea la más fuerte de todas las que tenga el Bicentenario”, en relación a que el bronce necesario para realizar el monumento, será alcanzado de la misma manera que lo hiciera para el Monumento al Che: a través de la donación de bronce de aquellos que quieran participar del proyecto.

Acto seguido fue Bayer -quien le acercó esta idea a Zerneri, cuando el artista plástico estaba involucrado en el proyecto del Monumento al Che Guevara- quien tomó la palabra. Así, señaló: “La historia no se puede mentir y hay que trabajarla siempre con documentos verídicos. Así que les voy a leer lo que escribió Manuel Belgrano en 1810 y después, lo de los pensadores del neoliberalismo argentino, 70 años más tarde”, comenzó Bayer con rigor científico.

A continuación, compartió con los presentes un documento firmado por Belgrano, quien el 30 de diciembre de 1810 resolvió la igualdad de derecho de los pueblos originarios, la libertad de tributo y el comercio libre de todas sus producciones, la habilitación para los empleos civiles, políticos, militares y eclesiásticos y el otorgamiento de, además de tierras, instrumentos de agricultura y ganado. Bayer también recordó que en la Asamblea de 1813 se obtuvo la libertad de vientres, donde todo niño que nacía de un vientre de mujer esclava, quedaba libre y todo esclavo que pisaba suelo del Río de la Plata, quedaba libre. “Estados Unidos recién va a dar la libertad de los esclavos, con Lincoln en 1862; en Brasil e 1875”, agregó Bayer. Quien continuó: “Pero fue todo en vano, porque 9 años después Rivadavia, quien sería un poco el iniciador del nuevo pensamiento liberal, va a contratar al Coronel Rauch, como dice el texto de una sola línea, “para exterminar a los indios ranqueles”, por las tierras. Ya entonces estaba el apetito por la tierra”.

“Los periódicos de Buenos Aires, de 1888 hablaban de exterminar a los pueblos originarios, por el interés en la tierra. Ahí estaba la Sociedad Rural Argentina. La misma de hoy. Se había fundado algunos años antes de la Campaña al Desierto. Su presidente era José María Martínez de Hoz, bisabuelo directo del que luego iba a ser Ministro de Economía de la dictadura que desapareció personas. Nada ha cambiado en la historia”, resume Bayer.

Así, Bayer afirma que luego de la Campaña al Desierto “cuarenta y cinco millones de hectáreas se distribuyeron entre los estancieros de la SRA. A su presidente le correspondieron 2.500.000 hectáreas. Las demás, fueron para familias de apellidos conocidos, como los Anchorena y los Blaquier. A Roca, por esos servicios a la Nación, se le otorgaron 70.000 hectáreas, las de las mejores tierras de Guaminí, donde va a fundar su estancia La Larga, hoy propiedad de sus bisnietos de apellido Alvear”.

Luego, Bayer apuntó que “La Universidad de Buenos Aires realizó un profundo estudio donde señala que el 56% de los argentinos tenemos sangre de los pueblos originarios. Es decir, la mayoría. Y nosotros le faltamos el respeto a la mayoría de nuestro país, teniendo el monumento, la estatua más grande de nuestro país, a Julio Argentino Roca, mirando a la Casa de Gobierno, montado en un corcel”. A modo de cierre, el historiador agregó que “Nosotros lo que queremos no es destruirlo (al monumento a Roca), si no transportarlo hasta la Estancia La Larga. Allí, donde los pobladores dicen que sus bisnietos van los fines de semana. Que esté allí para que el domingo a la mañana, cuando sus nietos se levanten, vean el monumento. A ellos sí que los benefició Roca. Y poner en su lugar al monumento a la Mujer Originaria, que se realizará de manera democrática. ”

Seguidamente se proyectó el spot televisivo que contó con la participación y el compromiso de reconocidos artistas como Ricardo Darín, Julieta Díaz, Mike Amigorena, Horacio Fontova, Silvina Garré, Lalo Mir, Gisela Busaniche, Patricio Contreras y Rubén Goldín, entre otros, quienes invitan a participar del proyecto. Para la confección de esta escultura se necesitarán cerca de 200.000 llaves o elementos de bronce que serán donados por quienes se sumen a esta iniciativa histórica y colectiva.

Antecedente


El año pasado fue inaugurado en Rosario el primer monumento al Che Guevara, en el marco del 80 aniversario de su nacimiento. La iniciativa fue del artista plástico Andrés Zerneri, quien llegó a la cantidad de bronce necesaria a través de la donación del metal de unas 15.000 personas de todo el mundo. Rosario fue la ciudad elegida por el voto de quienes acercaron llaves y otros objetos de bronce al taller del artista, cito en Cabrera 3653 de esta Capital, a donde también pueden acercar donaciones para este emprendimiento.

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