lunes, 9 de mayo de 2011

"La sombra tras la sonrisa", una obra de teatro que pone en jaque el símbolo de nuestro ser nacional

Todos los sábados a las 20 se presenta la obra de Rubén Mosquera, en su segunda temporada, en el Teatro IFT del Abasto.


A través de La Sombra tras la Sonrisa, Rubén Mosquera -escritor argentino- pone en jaque el mito de Carlos Gardel. Ese símbolo de nuestro ser nacional, que se presenta como aquello magnífico, esa sonrisa que cada día canta mejor, son cuestionados en el consultorio de un psiquiatra en un hospital público.

De un lado se encuentra el Doctor Sheckman, que en su fracaso encuentra un caso que lo saca del hastío. Del otro, Antonio, un obrero desempleado, que se cree Alfredo Le Pera y que desde ahí quiere desmitificar al Zorzal Criollo. Entre ellos, Ángela, la esposa del paciente, que sin cesar busca explicaciones para enfrentar la locura que llegó a tocar la puerta de su casa. Y sobrevolando la escena, la imagen de Gardel. Los cuatro personajes crean en esta obra que no hace más que cuestionarnos insidiosamente quiénes somos.


La Sombra tras la Sonrisa pone luz sobre la sombra de Lepera y convierte la sonrisa de Gardel en materia de odontólogos.



Sobre el autor

Rubén Mosquera, escritor argentino, es autor de los libros de cuentos breves “De musa, saxo y locura”, “De náufragos, huellas, pasillos y gaviotas” y “Buscando ángeles distraídos”. También es coautor de la obra teatral “El Rey, las damas y el peón”, representada en el Teatro El Vitral durante los años 2002 y 2003.


A partir del 7 de mayo, todos los sábados a las 20 horas.

Teatro IFT, Boulogne Sur Mer 549, Buenos Aires.

Reservas de localidades: 4961-9562- ó 4962-9420


Reparto
Dr Sheckman: Sergio Pascual; Antonio: Ernesto Cardillo; Ángela: Alejandra Shanahan; Gardel: Martín Acosta.
Equipo técnico
Asistente de Dirección: Soledad Funes y Vanesa Gamarra. Ayudante de Producción: Natalia Grego y Verónica Monzón. Escenografía: Juan Benbassat. Iluminación: Gustavo Trinidad. Sonido: Emiliano Concetti. Vestuario: Vanesa Abramovich. Maquillaje: Analía Arcas. Maquinista: Manuel Blanco. Obras pictóricas expuestas: Andrés Zerneri. Ayudante obras pictóricas: Manuela Trejo. Asesoramiento movimiento: Margarita Fernández. Fotografía teatral: Loli Basualdo. Arte gráfica: Marina Baudracco. Difusión: Nadia Mansilla


Producción y Dirección: Rubén Mosquera

2 comentarios:

  1. Vos sabés que mi viejo, coleccionista de tango en 78rpm en su época, y autodidacta del bandoneon en su juventud, solía quejarse repetidamente que en el accidente de Medellin también habían muerto Alfredo Le Pera y otros valiosos músicos, y no solo Gardel. Que por qué se recuerda sólo a Gardel?, decía. Si al fin y al cabo a Charlo no le llega ni a los talones. Ya no. Ahora tiene otras obsesiones y motivos de queja, como la gente que se para en la puerta teniendo todo el colectivo libre, o los porteros que lavan la vereda empujando tierrita con el chorro de la manguera en lugar de baldear y ahorrar agua. Cosas de viejo, vio?

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  2. A mi viejo le gustaba muchísimo más la voz de Julio Sosa que la de Gardel. Creía que era más visceral la voz de Sosa a diferencia que la del Zorzal. La desmitificación de un mito como Gardel sería bastante bueno, creo. Inevitablemente surgiran nuevos mitos, como el de tu viejo, Hernán. Daría mucho por conocer esa colección de singles...

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