miércoles, 14 de diciembre de 2011

Alter Sapukai!



Ayer a la tarde, en el microcine de la Casa Nacional del Bicentenario, se proyectó Alter Sapukai. Se trata de un registro filmado durante la visita del músico japonés Damo Suzuki a Buenos Aires, realizada en junio de 2009, en el marco de un show que dió en el ND Ateneo.

Con Pablo Mazzolo, Ignacio Iasparra, Sergio Subero y Guillermo Ueno en las cámaras y la edición de estos últimos, el documental -de dirección no especificada- mezcla imágenes del show con algunas tomas atrás del escenario, pruebas de sonido y algunas otras pastillas visuales, matizadas con efectos que dan fuerza a la incatalogable obra musical de Suzuki.

Este japonés de 61 años de edad fue el cantante de Can, una banda alemana de principios de los 70 de krautrock. El krautrock fue un género experimental que había nacido a fines de los '60 y se caracterizaba por sus sonidos eclécticos, derivados del rock progresivo. Can, junto a bandas como Faust, Neu!, Amon Düül y Guru Guru, encabezó el género que fuera fundamental en la historia del rock alemán. La influencia del krautrock llegó a bandas como Joy Division y The Mars Volta y a músicos como David Bowie y Jhon Frusciante y abrió los inicios tanto de la música ambient como de la electrónica.

En junio de 2009 Damo Suzuki llegó a Buenos Aires de la mano de su proyecto Damo Suzuki's Network, a través de su su “Never Ending Tour” (Gira Sin Fin) y con la que dio la vuelta al mundo junto a músicos de más de 30 países. En el show del ND Ateneo, la banda que lo acompañó estaba formada por integrantes de bandas locales tan diversas como psicodélicas. Allí estuvieron Ariel Minimal, Fósforo García, Franco Salvador y Pepo Limeres, de Pez; Alan Courtis y Fernando Perales, dos ex-Reynols; Charly Zaragoza, de ÜL; Gabriel Falciola y Ale Leonelli, de Honduras y Hernán Espejo, líder de Compañero Asma.

La propuesta del registro en video de un show tan particular es una invitación a sumergirse en otro tipo de documental. Deliciosos registros intimistas (el momento en que Suzuki llega al Aeropuerto de Ezeiza; los músicos detrás de escena, comiendo empanadas; Suzuki sentado en una butaca, mirando cómo desarmaban el escenario, solo por mencionar algunas) y tomas muy largas y quietas, junto a efectos que tiñen de colores y confunden la noción del paso del tiempo son elementos que saben fluir bien con el sonido que buscan acompañar. Más que para verlo en la Casa del Bicentenario, está para verlo en casa, cosa difícil por el momento. Mientras tanto, les dejo un video encontrado por ahí, grabado en el show en Buenos Aires y otro de una banda cuyo logo llevaba el cantante japonés en la remera con la que tocó en el Ateneo.

1 comentario:

  1. Me gusta mucho el noise music, la música completamente improvisada y aquellos que hacen el arte en el momento. A Damo Suzuki no lo tenía sino hasta hace un par de años, y la verdad que el chino (o japonés, o coreano, o lo que sea) me sorprendió. Buscate por ahí, en la red, cosas que hizo Alan Courtis, son grossisimas.

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